lunes, 24 de mayo de 2010

seguir corriendo

Me gusta salir a correr, es un momento en el que puedo desconectar de las cosas que me agobian, desconectar del ruido y conectar más con la vida y conmigo misma. Cuando salgo a correr siempre me marco tiempo y metas, y nunca me permito no llegar o no acabar, nunca me permito acabar antes o cuando ya no puedo más, sólo dejo de correr cuando ya he llegado al destino o cuando se ha acabado el tiempo. Puede parecer una cosa simple, pero en este pequeño ejercicio y nunca mejor dicho, ejercito la disciplina. Este tiempo de ejercicio que tengo al día la hago comparable a mi carrera universitaria, que dura más horas, más días, y también requiere constancia y disciplina. El motivo por el que no me permito parar de correr cuando salgo al final del día es por que se que si no tengo disciplina en las pequeñas cosas no voy a poder tenerla en las cosas de mayor envergadura. Todos tenemos una carrera que correr, si no son los estudios es la profesión o cualquier otra cosa pero todos corremos la carrera de la vida, una carrera que durará tantos años como vivas, una carrera en la que tienes que llegar hasta el final, una carrera en la que no puedes rendirte, una carrera que tienes que correr con constancia y disciplina, una carrera significativa, una carrera en la que muchas veces podrás correr con otros. Una carrera en la que habrán tramos en que tendrás quien te anime y en tramos que tendrás quien te desanime, en otros simplemente no habrá nadie y sólo tendrás que seguir mirando hacia la meta dónde te aguarda tu recompensa.

La clave: constancia y disciplina hasta en lo más pequeño teniendo presente la meta.



‘’...olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta ... ‘’
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