miércoles, 2 de septiembre de 2009

Princesa


Aquella tarde Lisa subió a la buhardilla, no era de esas desordenadas ni oscuras y tampoco olía a cerrado, era una buhardilla clara con olor a madera limpia y nueva, con algunos trastos más o menos bien apilados, sobretodo en los rincones, y los que no se podian ordenar de ninguna manera estaban dentro de un gran armario. También habia un espejo colocado en una pared al lado de una ventanita por la que entraba aquella luz anaranjada del atardecer y por supuesto, como toda buardilla 'ideal' había un baúl 'típico'. Lisa abrió el baúl y sacó varios vestidos, algunos habían pertenecido a su madre , incluso a su abuela, pero otros en cambio, habían sido suyos propios y ya no estaban de moda, pero ahí estaban para cuando ella quisiera verse con ellos puestos. Ese día no estaba muy inspirada , ni tampoco estaba acompañada por ninguna amiga o amigo, no porque no los tuviera sinó porque esa tarde no le apetecía estar con nadie ni hablar con nadie, y realmente no tenía ganas de hacer nada, tenía un dia de esos a los que llamaba 'feo' , en que todo lo veía gris o negro y muy deprimente, empezando por ella misma, sus sueños que no llegan nunca, sus planes que no parece que van avanzando, su aspecto mismo, o quizá todo empezaba por su aspecto , porque no se quería , no se gustaba, había dias que si y entonces todo era perfecto y genial , con mil expectativas y positivismo por todas partes, nuevas ideas que apuntar, etc. Para ella y los dias 'feos' ...se llamaban feos...y no ' impacientes o imperfectos ' como los sueños que habia que esperar y las cosas que no salian bien, los llamaban feos porque todo empezaba en su espejo. Como no tenia con quien hacer el bobo , ni hacerse fotos con las ropas y vestidos varios, decidió ponerse un vestido que le gustaba especialmente, uno verde, su color preferido, que había pertenecido a su abuela, se lo hicieron cuando era joven para una ocasión especial y era largo , tenía una textura muy suave y la tonalidad de verde era clarita , a Lisa le quedaba muy bien con su piel, le destacaban los ojos, claros también. Se miró entonces en el espejo y se recordó a una princesa de una película que había visto la semana anterior, estaba feliz de ver lo que veia a pesar de que no era un dia normal para ella, siguió contemplándose, haciendo un esfuerzo para poder determinar que era lo que veia en ella bonito, entonces escuchó una voz que le susurraba ''Lisa, te sorprendes de tu misma belleza al verte con el vestido, yo me sorprendo cada día de tí, cuando duermes, cuando te acabas de levantar, cuando sales a la calle, cuando comes, cuando cantas, cuando ríes y cuando lloras, eres hermosa siempre, trata de mirarte con mis ojos siempre, eres mi princesa y siempre lo serás '' Contuvo la respiración durante unos instantes, se giró para ver quien le había dicho eso tan bonito, pero no vió a nadie, no tenía miedo porque la persona que le hubiera dicho eso expresava en esa voz verdadera dulzura, le recordó a la de su padre, o al menos era muy parecida, pero era imposible, porque él estaba de viaje.


''Eres mi ángel perfecto. Eres mi hijita preciosa. Te has convertido en una espléndida mujer de excelencia, y mis ojos se llenan al ver la virtud de tu corazón. No cambies tus ojos. Qué hermosos son tus labios cuando se abren para orar. La forma de tu nariz es perfecta. Tus manos son muy suaves. He acariciado tu rostro mientras duermes; he tomado tu corazón cerca del mío. De todo lo que vive y respira, eres lo más parecido a mí.Eres especial porque eres una extensión mía. El hombre representa mi imagen. La mujer, mis emociones. Juntos representan la totalidad de Dios.
''

1 comentario:

  1. esta muy bueno tu blog, checa el mio

    http://sinoesahora-cuando.blogspot.com/?spref=fb

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