sábado, 30 de enero de 2010

Día surrealista

Y ahí estaba él, con la barbilla apoyada en su bastón y la mirada perdida en alguna parte, aunque parecía que estuviera mirando el suelo de la sala de espera de la unidad crítica.
Algunos de los familiares más cercanos y parientes forman un grupo y hablan sobre temas relacionados con enfermedades. Dicen algo y discuten sobre bichos y bacterias.
Por prudencia e inexperiencia me encuentro sentada en las escaleras, viéndolo todo, como una espectadora de una escena surrealista para algunos.
Él continua apoyado en su bastón, de vez en cuando enfoca la mirada , a veces me observa.
Pasan dos chicas conteniendo el llanto y autoconsólandose de la situación crítica en la que se encuentra su padre, cogen el ascensor y desaparecen.
Sigo aquí. Me sorprende la serenidad del anciano del bastón y me pregunto que estará pasando por su mente. ¿Estará recordando momentos al lado de su esposa? Tantos años junto a ella...o ¿ estará pensando en qué será su vida a partir de ahora?
Quizá tampoco esté pensando en nada, simplemente está encajando, también, cómo otro espectador, lo que está pasando a su alrededor. A veces habla e incluso deja entrever alguna sonrisa . Yo sigo sin saber qué hacer, qué decir, qué no y cómo comportarme.

Se me hace extraño...Hoy ya se irá... y dolerá a aquellos que más la quieren, sí, porque la echaran de menos...pero tienen la tranquilidad y la certeza de que un día, no muy lejano, la volverán a abrazar ...porque hay más vida de la que vivimos aquí, tiene que haberla.



18.Octubre.2009

2 comentarios:

  1. Pues si =) si no, ¿que sentido tiene todo esto? y ¿para qué salir a la existencia y luego dejarla sin más?

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